Quién va arriba?

Tue 31 July 2007

Hace unas semanas compré un computador de escritorio con todos los hierros que el presupuesto predeterminado podía lograr: Pentium D a 3.0 GHz, 1 Gb de RAM, 160 Gb en disco, etc., más un monitor de 19” a 1990x1400.

Una de las razones por las cuales compre desktop es porque estoy harto de las laptops, las cuales se han convertido en artículos desechables al cabo de año y medio de uso; pero eso es tema para otro post.

Mi otra intención (ya que estoy decidido a mantenerme alejado de Windows Vista el mayor tiempo posible) era la de correr Windows XP (todavía necesario) sobre Linux en la nueva compu. Esto es lo que aprendí:

  1. KVM, el sistema de virtualización imbuido en el kernel de Linux solo corre en compus cuyo chipset y bios tienen soporte para virtualización asistida por hardware. Descubrí tarde que no todos los motherboards se prestan para eso.
  2. Otras opciones de virtualización sobre Linux, como VirtualBox, funcionan en forma excelente. Con el doble CPU, Windows XP corrió sobre Linux con el mismo o mayor rendimiento que en mi laptop con un Centrino de 1.8 Ghz.
  3. Hacer que Linux reconozca el hardware que uno tiene a la mano sigue siendo un reto inmenso no tanto de hackeo sino de tiempo disponible para investigar, jurungar, y luego documentar el cambio de configuración que funcionó. Como no tengo motivación para esas cosas, instalé Windows XP, que tiene drivers para todo, para luego virtualizar Linux sobre XP (lógico, no?).
  4. No he probado VMWare en la nueva compu, pero tanto VirtualBox como VirtualPC funcionan bastante bien virtualizando Linux sobre XP, pero con un rendimiento considerablemente inferior al de correr XP sobre Linux.

Conclusión

Hay que adquirir harware pre-certificado para Linux (al menos mientras los fabricantes terminan de montarse en la onda) para evitar el tipo de regresiones que yo tuve que hacer. Linux es el SO que toma mejor provecho del hardware base, y es la elección obvia por muchas razones, incluso cuando es necesario seguir corriendo Windows. Pero hay que emplear el tiempo de investigación necesario para asegurarse de que el hardware disponible va a subir en Linux en unas pocas horas de configuración en vez de en semanas hacking.