Los 7500

Fri 20 February 2009

Mi reputación como economista está en juego, porque dije desde el inicio de la crisis financiera global que el índice Dow Jones no podía bajar de los 7500 puntos, y esta semana está a punto de hacerlo.

La razón para mi afirmación es que por debajo de ese nivel las acciones de las empresas más productivas del mundo que se cotizan en esa bolsa de valores comenzarían a transarse a, o por debajo del valor en libros de esas empresas, lo cual las convertiría en gangas para inversionistas extranjeros con holgura de capital (o con ahorros en la gigantesca deuda de EEUU). ¿Para qué hacer grandes inversiones y esperar años para construir una gran corporación cuando las que existen están en “sale”? Lo que queda del sistema financiero, industrial, y comercial de EEUU podría ser comprado por los gobiernos o inversionistas de China, Rusia, o Arabia Saudita, por mencionar sólo algunos.

Peor aún, los fondos para esa “compra en rebaja” podrían venir de la venta de bonos del tesoro de la inconmensurable deuda externa de EEUU, devaluando fuertemente al dólar con ello. Vender esos bonos no tiene sentido con un nivel alto en en el “Dow”, porque el efecto sería el de acelelar la recesión gringa. Pero hacerlo en el momento en el que el “Dow” colapsa, y las empresas están al borde de la quiebra, sería el más grande “hostile takeover” (toma agresiva, pero legal) de la historia.

http://en.wikipedia.org/wiki/Takeover#Hostile_takeovers

Recuerdo cuando se burlaron de Felipe Pérez Martí cuando explicaba que, en economía, las expectativas lo son todo, y que si creemos que las cosas irán bien, lo irán, y si creemos que irán mal, también. La crisis actual, que comenzó con una serie de estafas y malos manejos financieros, es hoy una crisis de confianza. Nadie quiere tomar riesgos. Es decir, nadie quiere emprender, y eso es algo que se sale del área de los economistas, y que sólo los buenos líderes políticos pueden enmendar.