La tecnología en contra del arte

Sat 20 June 2009

Practiqué esgrima mientras estuve en la universidad, en la primera mitad de los ‘80, cuando en las competencias tenían que estar varios jueces para decretar justamente los toques. Comencé con florete, que ya era eléctrico, pero en el cual el juez todavía tenía que recitar los movimientos y la técnica para dar el punto. Luego cambié a sable, para el cual no habían aparatos: solo jueces.

Viendo los juegos olímpicos y los mundiales en la tele y por Internet, me parece que lo que ha hecho la tecnología es desmejorar el arte. Con la regla de los toques dobles, que canta una máquina, los tiradores se dedican a hacer loqueras una vez consiguen una pequeña ventaja en la partida, porque de doble en doble ganan el combate. Atrás quedó el defensa y riposta, y el derecho del que inicia la acción a reclamar el toque.

El esgrima es un arte marcial, y la regla de los dobles toques decretados por una máquina acaba con su esencia: que la muerte espera a quien sólo ataca y no defiende.

Mis dos hijos son esgrimistas (y yo tecnólogo). Espero tener la oportunidad de contribuir a que cambien las reglas (no importa la tecnología), para que vuelva el arte.