La Aldea de dos Mundos

Wed 14 October 1992

A quinientos años del descubrimiento de América, el encuentro de dos mundos, se ha arraigado un poco la tendencia a llamar a nuestro planeta “La Aldea Global”. Y es que, en la actualidad, la moderna tecnología de telecomunicaciones nos pone en contacto con cualquier lugar del mundo en cuestión de segundos. Por si fuera poco, los nuevos emporios noticiosos, al estilo CNN, ponen a nuestro alcance información audiovisual amplia y detallada del acontecer en todas partes, en una cantidad mayor a la asimilable por una sola persona.


Los que hayan tenido la oportunidad de experimentar las señales de satélite que se captan por antena parabólica, se habrán enfrentado a la imposibilidad de asimilar la programación transmitida simultáneamente por más de veinte canales. A veces es difícil hasta enterarse exactamente de lo que están dando en cada canal. Más aún, aunque dispongamos de antemano de una guía de la programación, es inevitable perderse la mayoría de los programas que nos interesan, por alguna u otra razón. Si se trata de canales que transmiten noticias todo el día, es necesaria cada una de las veinticuatro horas del mismo para enterarse de todo, y no pasar nada por alto.


En los “Sistemas de Información Computarizada” (SIC), a los cuales ingresan a diario el equivalente a decenas de miles de páginas de texto, cubriendo temas desde la jardinería hasta el diseño de lenguajes de programación, se presenta exactamente el mismo síndrome de “demasiada información”. La única medicina conocida contra dicho síndrome es la clasificación y recuperación selectiva. En otras palabras, todas las conversaciones se clasifican según temas de interés y cada tema se divide en secciones. En segundo lugar, se agrega una descripción breve a cada hilo de conversación, de manera que entre las decenas de conversaciones en una sección, el usuario puede seleccionar sólo unas cuantas en las que desea participar.


Con la inminente integración de la televisión, el teléfono y los ordenadores (tal vez en menos de una década) un esquema parecido al de los SIC parece razonable para utilizarse en esos nuevos aparatos. Esto tendría una serie de ventajas que se describen a continuación.


Es casi seguro que los “tele-teléfono-ordenadores” se llamarán algo así como TeleBLABLABLA, pero los niños les continuarán llamando, simplemente, “Tele”, por lo tanto así los llamaré en lo que sigue.


El Menú del Chef


Como decía antes, el volumen de programación disponible en la futura Tele será cada vez mayor, por lo que será necesario adoptar algún esquema de organización y recuperación. Por ejemplo, al encender la Tele, podríamos tener acceso a un menú indexado de toda la programación disponible, que permita hurgar, de manera interactiva, en las secciones que nos interesan y ver cortos de quince o treinta segundos de los títulos que nos llaman la atención, hasta seleccionar uno o más de ellos. Una vez seleccionados, los programas que queremos ver se transmitirán en su totalidad a la memoria de nuestra Tele en cuestión de segundos. Luego podremos ver los programas memorizados a la hora y en el orden que se nos antoje, incluso intercalados o incompletos. (Los adictos a los controles remotos podrán echar a andar cuatro o cinco programas a la vez). Los noticieros tendrán una clasificación exhaustiva, en la que se podrán seleccionar los titulares, los resúmenes o la totalidad de las noticias que nos interesen. Por otra parte, no nos perderemos de ningún programa o noticia, ya que estarán disponibles los de hoy, ayer, anteayer, etc.


Cero Rollos


El video teléfono, en el cuál se puede ver la imagen de la persona con la cuál se conversa, es hoy una realidad. En el futuro, este sistema estará integrado en la Tele, por lo que, con seguridad, seremos interrumpidos en la parte más emocionante de la película por un recuadro con la cara de algún conocido que llama para saludarnos. Por supuesto que podremos conversar con más de una persona a la vez, e incluso sostener conferencias. Las contestadoras y sus mensajes: “en este momento no estoy en casa…si desea deje su mensaje después de la señal”, estarán también integradas a la Tele, pero esta vez acompañadas de imagen. Al llegar a casa encenderemos el aparato para ver y oír al que nos ha llamado.


Esto plantea un problema a las personas que gustan de andar en paños menores, colocarse rollos en el cabello o aplicarse crema de aguacate en la cara. Habrá que encender la video-contestadora en esas ocasiones un tanto privadas.


Educación en una Receta


Ante el incremento en cantidad y variedad de la programación en la futura Tele, aumentará también la preocupación de los padres acerca de la información a que están expuestos sus hijos. La parte de ordenador en la nueva Tele permitirá, con toda seguridad, limitar las partes del menú de programación a las cuales tienen acceso los niños. Es posible que incluso puedan fijarse fórmulas o recetas de programación del tipo: cero violencia, cero censura D, hasta ocho programas de entretenimiento, y cualquier cantidad de programas educativos y noticieros infantiles (ah, y cero programas repetidos).


También se hace posible la educación verdaderamente personalizada. Tendremos al niño sentado frente a la Tele, interactuando con la misma, consultando y siendo supervisado por un instructor que puede hallarse a cientos de kilómetros de distancia. Las enormes inversiones en planteles de educación podrían revertirse en mejores sueldos para los educadores, mejores programas de educación, más canchas deportivas, etc. Incluso el tráfico citadino se vería aliviado.


Tele-Verduras


Los servicios disponibles en los actuales Sistemas de Información Computarizada, serán transferidos a la futura Tele. Podrán hacerse compras remotas de cualquier artículo, desde verduras hasta maquinaria industrial; consultar nuestros estados de cuenta bancarios en forma detallada, sin necesidad de que una persona nos atienda el teléfono; consultar las cotizaciones de la bolsa; leer y publicar avisos clasificados; hacer reservaciones de vuelos, automóviles y hoteles; consultar la boleta del colegio de los chamos; pagar la luz, el agua e incluso la Tele. Todo cómodamente instalados en nuestra habitación, con control remoto en mano.


La Aldea y los Dos Mundos


Lo anterior no es ficción y las posibilidades de la SuperTele son mucho mayores que las aquí expuestas. Los países “desarrollados” trabajan persistentemente en la dirección que lleva a la nueva Tele. El sistema norteamericano ISDN, que integra voz, video y datos en la misma línea telefónica, es solo un primer paso entre otros varios. El sistema MINITEL de Francia, aunque no esta integrado a la Televisión, funciona ya hace varios años.


Diversos analistas y pensadores, como Alvin Toffler (“La Tercera Ola”, “El Cambio de Poder”) han afirmado con insistencia que hemos entrado en la era de la información, y que las palabras poder e información están convirtiéndose poco a poco en sinónimos. Las evidencias están al alcance de todos. Así mismo, estas personas han lanzado una advertencia al tercer mundo con respecto al futuro: si no abandonamos la retórica, si no enfrentamos con certeza los problemas del subdesarrollo, si no tomamos la nueva ola, si la dejamos pasar…seremos de nuevo colonizados, esta vez por los imperios de la tecnología y la información, y la historia medieval de los dos mundos se repetirá.