Carta a Emeterio (El Mercado)

Sun 02 November 2008

Hola Emeterio,

Hace tiempo que no te escribía porque hace tiempo que no te leía. He leido tus escritos recientemente y parece que estás tratando aplicarle el sentido común al reparo del desastre económico que los dogmáticos de un bando lograron (tal vez para evitar que otros dogmáticos propicien un desastre peor), así que humildemente aporto unas pocas ideas sobre el tema, para tu consideración:

  1. Las bolsas de valores no son y nunca fueron “el mercado” abstracto y medio-autorregulable de las teorías económicas clásicas. Las bolsas de valores son casinos donde se transan valores especulativos (papeles) en vez de valores tangibles. Las ganancias (ha ocurrido toda esta semana) se obtienen apostando sobre las fluctuaciones de los valores en bolsa de los papeles, y no sobre valor económico fundamental alguno.
  2. Los mercados (la economía) nunca se equilibran, sino que evolucionan, desechando prácticas menos eficientes por unas mejores.
  3. La cooperación está en el mejor interés individual, incluso en el más individualista, y egoísta. La sociedad moderna es muestra de ello. No contaríamos con el progreso que damos por sentado sin la complejísima trama de acuerdos sociales que lo permiten. El progreso es producto de las sinergias que permite la cooperación.
  4. No estoy de acuerdo en que Marx haya dicho que el trabajo es la única fuente de creación de valor (aunque de hecho la cosa, considerando lo intelectual como trabajo, no deja de ser un tanto cierta). No importa cuán complejos hagamos los sistemas económicos, los mismos van a estar (a las buenas o a las malas) inevitablemente referidos a valores tangibles suministrados por la madre tierra y las personas: aire, agua, comida, energía, y trabajo, seguramente en ese orden. El derrumbe de la torre de barajitas financiera actual es evidencia. ¿O puede el valor económico desaparecer de la noche a la mañana sin desastres naturales de por medio?

Hay más ideas, pero con eso está bien por ahora.

¡Unámonos al bando de Sarkozy para inventar el “Capitalismo del Siglo XXI”! :-)

Saludos,

Juancarlo

p.s. La certeza es un peligro. p.s. Te escribo públicamente porque la dirección de correo electrónico que aparece publicada con tus escritos no está funcionando.